Creer, Crear y Brillar: Una Reflexión para Migrantes y el Año Nuevo

Hoy quiero regalarles una reflexión

Para eso, quiero que cierren los ojos y se hagan esta pregunta: ¿Cuándo fue la última vez que creyeron con todo su corazón que algo sucedería y realmente sucedió? No importa si se demoró más de la cuenta o si no llegó tal cual como lo esperaban, pero sucedió. Algo que los hizo muy felices.

Ahora piensen en todo lo que han vivido este año: los retos que enfrentaron, las decisiones que tomaron, los cambios que llegaron a sus vidas. Ahora abran los ojos y dense cuenta de algo importante: si están aquí hoy, es porque han avanzado, han crecido y están transformándose.

Vivir es aprender, y aprender es cambiar.

Cada paso que damos, por pequeño que parezca, nos acerca a nuestro próximo nivel, a nuestra próxima versión. ¿Cómo lo sé? Porque lo vivo constantemente; por cuenta propia, pero especialmente a través de cada una de las historias de ustedes, emigrantes de nuestra comunidad.

Historias de éxito. Y no porque se hayan convertido en millonarios tras emigrar, no. Eso vendrá con los años si fuera el caso. Hablo de éxito porque han ganado cientos de pequeñas victorias: se han enfrentado constantemente a la incertidumbre, a la soledad, al vacío de la tierra, de la cultura, de los amigos, de la familia. Son exitosos porque, a pesar del miedo, se han lanzado al vacío solo con la esperanza de que todo estará bien en ese nuevo lugar.

La mayoría de ustedes puede que apenas esté en la etapa de los preparativos, que es la más emocionante, porque estamos en ese momento en el que idealizamos todo y tenemos una fe ciega en que cada paso que daremos será el indicado. Y no quiero ser aguafiestas, porque es una etapa muy linda. Así que les voy a dar tres consejos si aún están en su país, especialmente en esta época:

  1. Disfruten más con sus seres queridos. En esta Navidad, abracen y abracen mucho, para que lleguen recargados de amor y energía sincera.

  2. Disfruten más de esas comidas que tanto les gustan. ¡Qué importa si suben un poquito de peso! Acá nadie los conoce y mucho menos les importa cuánto pesan.

  3. Sigan creyendo que son capaces de lograrlo. Nadie puede decir lo contrario.

Puede que yo no los conozca personalmente a todos, o bueno, realmente a muy pocos, pero cada historia de ustedes la recuerdo. Puede que unas más que otras, pero las recuerdo todas. ¡En serio tengo una memoria impresionante! Esta semana, por ejemplo, estaba hablando con un emigrante que me envió un mensaje diciendo: “El día que se torció el destino. Gracias”. Y ajunto a este mensaje, el pantallazo de nuestra primera conversación, el 10 de abril de 2024, donde me escribió: “Encontré tu canal de YouTube por casualidad o causalidad”, y yo le respondí: “¡Diosidencia! Nunca casualidad”.

Ustedes no lo notan, pero el cambio de actitud, de lenguaje, la resiliencia y la vida que comienzan a construir alrededor de su nuevo entorno es maravilloso. Hagan conciencia de eso y se darán cuenta de lo mucho que logran en su historia de éxito.

Para mí, acompañarlos en sus procesos migratorios es el mejor regalo que recibo.

Ser parte de su viaje, desde el momento en que deciden emigrar hasta verlos establecerse en Portugal, me confirma que emigrar no es solo mudarse de un lugar a otro. Es emprender un viaje profundo de crecimiento personal.

Porque sí, cada cambio trae consigo retos, pero también nos regala aprendizajes. Y esos aprendizajes se convierten en nuestras herramientas más poderosas para seguir adelante.

Para 2025, he decidido enfocarme en tres premisas fundamentales:

  1. Creer: Es el motor que nos permite decir “sí” al cambio, aunque el miedo toque la puerta. Creer que merecemos crecer, que somos capaces de enfrentar los retos y que cada pequeño logro cuenta.

  2. Crear: Es tomar esas creencias y convertirlas en realidad. Diseñar estrategias, aprender nuevas habilidades, buscar soluciones. Crear también significa transformar cada experiencia, incluso las difíciles, en oportunidades.

  3. Brillar: Es el resultado de creer y crear. Es cuando comenzamos a ver los frutos de nuestro esfuerzo. Pero también es compartir nuestra luz con otros, inspirar y ser un ejemplo de que el cambio es posible.

Quiero que brillemos, porque nos lo merecemos. Y si este año nos enseñó algo, es que somos capaces de más de lo que imaginamos.

Entonces, para el próximo año, los invito a soñar en grande, a creer en ustedes mismos, a crear con valentía y a brillar sin miedo.

Cada pequeño paso cuenta. Cada día es una oportunidad para crecer y ser un poco más de lo que fuimos ayer.

Hoy quiero agradecerles por ser parte de esta comunidad, por permitirme caminar junto a ustedes en este viaje, y por recordarme todos los días que transformar vidas es la misión más hermosa que puedo tener. Ustedes son mi inspiración, y no tengo dudas de que el próximo año traerá más historias de éxito, más aprendizajes y más razones para celebrar.

Cerremos este año con gratitud y esperanza. Y abramos el siguiente con determinación y entusiasmo. Porque juntos, seguiremos creyendo, creando y brillando.

¡Gracias por ser parte de esta familia! Les deseo un año lleno de cambios positivos, de aprendizajes enriquecedores y de un brillo que inspire a todos los que nos rodean.

¡Feliz Navidad y Feliz Año Nuevo!

Con gratitud, Paula Alape
"Creer, Crear y Brillar: Historias que Transforman Vidas"

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