El Arte de Emigrar: Claridad y Planificación
Emigrar no es sencillo, como ya lo he mencionado en otras ocasiones. Es un desafío, un reto, pero no es imposible. Es un proceso que requiere planificación, claridad y, sobre todo, mucha valentía. Emigrar es, en muchos sentidos, como volver a nacer. Es comenzar de nuevo en un lugar desconocido, y para ello es esencial estar bien preparado.
Claridad y Planificación: La Base de Todo
Lo primero que necesitas es tener claridad. Este es un aspecto fundamental, ya que te ayudará a planear tu viaje y tu nueva vida en el país que hayas elegido, ya sea Portugal u otro destino. No se trata simplemente de vender todo y salir del país, sino de hacerlo con una planificación cuidadosa, teniendo en cuenta las siguientes consideraciones.
Decisión Familiar
Emigrar es una decisión que afecta a toda la familia.
Hay quienes deciden hacer una avanzada, es decir, que una persona de la familia obtenga el visado, viaje primero, y se encargue de preparar el terreno: encontrar un lugar para vivir, conseguir un trabajo y luego reunirse con el resto de la familia.
Por otro lado, estamos aquellos que decidimos viajar en "combo", es decir, toda la familia junta desde el principio. Ambas opciones tienen sus pros y contras, y la elección depende de las posibilidades y circunstancias de cada familia.
Hacer la avanzada puede ser emocionalmente desafiante, ya que la persona que viaja primero se enfrenta sola a las dificultades iniciales, como encontrar un lugar para vivir y adaptarse a un nuevo entorno. Sin embargo, esta estrategia permite que, cuando el resto de la familia llegue, ya exista una base establecida que facilite su integración.
Viajar en familia desde el principio también tiene sus retos. Llegar todos juntos puede ser más estresante, ya que se necesita resolver todos los detalles logísticos, como encontrar una vivienda adecuada, mientras se atienden las necesidades de los más pequeños. El proceso puede ser más lento y demandante, pero la ventaja es que todas las decisiones se toman en conjunto y se comparte la experiencia desde el inicio.
En resumen, cualquiera de las dos formas de hacerlo está bien, siempre que se adapte a las circunstancias y necesidades de tu familia.
Recuerda que el tiempo de adaptación en otro país se refleja en términos económicos, por lo que es crucial planificar bien cada paso.
Aprender el Nuevo Idioma
Aprender el idioma local no es obligatorio, pero definitivamente facilita mucho la adaptación. Llegar a un país sin conocer el idioma es como llegar a la casa de alguien que apenas conoces: debes respetar sus normas, y una de ellas es hablar su idioma. Sí, da pena, pero ¿cómo aprendimos a hablar español? Hablando. ¿Cómo aprendimos a caminar? Caminando. La acción es lo que nos permite aprender cosas nuevas, y el portugués, inglés, alemán o francés no es la excepción.
Para aprender a hablar otro idioma, hay que hablarlo y escucharlo. Educar el oído es fundamental, así que, aunque no domines el idioma desde el primer día, intenta comunicarte y verás cómo poco a poco te sentirás más cómodo.
Legalidad y Recursos Financieros
Legalidad en el país: Lo primero es estar legal en el país, así que debes reservar parte de tus recursos para tramitar el proceso de legalización. Esto es crucial para evitar problemas legales y asegurar tu estancia en tu nuevo país.
Además de los gastos de legalización, necesitarás dinero para hospedaje, comida, transporte y otros gastos cotidianos. Cada país tiene sus valores y estándares de vida. Revisa cuáles son los mínimos que una persona necesita para vivir cómodamente mes a mes. Este es un aspecto crucial que debes considerar antes de tomar la decisión de emigrar.
Los recursos financieros son esenciales para sobrevivir un tiempo moderado mientras te estableces. Emigrar no es imposible, pero debe hacerse de manera organizada y planeada económicamente.
Conclusión
Emigrar es una experiencia enriquecedora y llena de oportunidades, pero requiere preparación y planificación. No es un paso fácil, pero con las herramientas adecuadas, es posible convertir este desafío en una nueva etapa de tu vida.
Recuerda que la claridad, la planificación y los recursos financieros son tus mejores aliados en este proceso. Emigrar es una aventura, una oportunidad para comenzar de nuevo y construir una vida mejor. ¡No tengas miedo de dar el paso!
Con amor,
Paula.